El inicio de un nuevo año es el momento ideal para hacer cambios positivos. Ya sea en su carrera, en sus relaciones, en su salud o cualquier aspecto que desee mejorar este año. La parte más complicada suele ser mantener los nuevos propósitos. Por eso, para este año, le ofrecemos cinco prácticos consejos para ayudarle a convertir en realidad sus buenos propósitos.
1. Hágase un plan
Tener un plan es fundamental para cumplir con éxito sus propósitos de Año Nuevo. Por mucha motivación que tenga, esta no servirá de nada si no cuenta con un plan claro para llevarlo a cabo. En dicho plan, deberá establecer metas que pueda alcanzar de forma progresiva.
Un estudio publicado en el British Journal of Health Psychology asignó al azar a los participantes en dos grupos. Ambos grupos deberían registrar con qué frecuencia entrenan a la semana. Uno de los grupos recibió además la indicación de elaborar un plan de entrenamiento. Los resultados fueron sorprendentes: mientras que el 38 % de los participantes del grupo sin indicación entrenaba una vez por semana, el 91 % de los participantes del grupo que debía crear un plan de entrenamiento entrenaba al menos una vez semanalmente.
Supongamos, por ejemplo, que su objetivo es perder 5 kg. Para lograrlo, probablemente se necesiten varios pasos, como una alimentación saludable, ejercicio, reducir el estrés y dormir más. Intentar implementar todo de golpe puede resultar demasiado ambicioso. Por eso, quizá convenga que primero se centre en su alimentación, ya que una dieta saludable y equilibrada es la base fundamental para perder peso. Por ejemplo, le proporcionará más energía para entrenar, y el ejercicio, a su vez, puede ayudarle a dormir mejor.
Si decide seguir este camino, uno de sus objetivos a corto plazo podría ser comer más comidas caseras. Para conseguirlo, necesitará un plan. Si espera a llegar a casa tras un día largo para comenzar a preparar la comida, es muy fácil que termine optando por una pizza congelada o el servicio a domicilio.
Por eso, le recomendamos planificar sus comidas diariamente. Elija recetas y anote con precisión qué ingredientes debe comprar. Le recomendamos aprovechar el fin de semana para planificar la semana, hacer las compras y, si quiere, preparar algunos platos con antelación.
2. Conózcase a sí mismo
Este consejo le invita a reflexionar sobre sus fortalezas y debilidades. Porque cuanto mejor se conozca, más podrá potenciar sus fortalezas y compensar aquellas debilidades que podrían causarle dificultades. Primero, identifique sus fortalezas para utilizarlas en la consecución de sus objetivos. Por ejemplo:
¿Está dispuesto a probar cosas nuevas? Entonces, prueba cosas nuevas para mantenerte en forma. Por ejemplo: escalada, surf, baile o ballet. Convierte el movimiento diario en una aventura.
¿Te gustan los desafíos? Entonces, considera tus propósitos como mini-desafíos.
¿Te gusta estar en compañía? Si es así, piensa en incluir a otras personas en tus planes saludables para el nuevo año. Organiza, por ejemplo, un grupo de dieta con caldo de huesos en el trabajo o una partida semanal de tenis con tus amigos. Actividades como estas te ayudarán a mantener alta tu motivación.
¿Eres un cocinero creativo? Entonces, explore cada semana al menos dos formas nuevas de incluir alimentos saludables en su dieta.
Después, haga una reflexión honesta sobre sus debilidades. Pero no sea tan duro consigo mismo; todos tenemos fallos. La clave está en reconocerlos para aprender a manejarlos mejor. Por ejemplo:
¿Suele dejar de lado la dieta cuando sale en pareja o con sus amigas? En ese caso, evite los bares y restaurantes y organice actividades para el fin de semana que impliquen más movimiento y menos comida y bebida. Por ejemplo, salga a caminar con su pareja o disfruten juntas de un masaje.
¿Suele comer comida rápida porque no le gusta cocinar? Después, piensa en 2 o 3 recetas sencillas, saludables y que puedas preparar rápidamente. Haz una lista con los ingredientes para esas recetas y guárdala en tu cartera. Cuando en algún momento te apetezca comprarte una hamburguesa con patatas fritas, saca la lista y elige los ingredientes adecuados.
¿Tienes una voz interior negativa? Entonces, combate esa voz. Por ejemplo, cada vez que te sorprendas pensando: «Voy a fracasar», sustituye ese pensamiento por uno positivo como: «Soy fuerte y estoy comprometido con mi objetivo de ser más delgado y saludable».
3. Premiése a usted mismo
Estar delgado y saludable también tiene que ver con el amor propio. Por eso, si se mantiene firme en su plan y alcanza sus objetivos, prémiese por lo lejos que ha llegado. Por ejemplo, si su meta es perder 3 kg, piense en premiarse por cada kilo que pierda. Pero eso no significa que deba darse el gusto con un paquete de helado o un par de bolsas de patatas. En cambio, encuentre algo que disfrute y que le haga sentir bien. Mímese, por ejemplo, con un masaje, visite una exposición o cómprese una entrada para un espectáculo genial.
4. No te rindas
Aunque tengas mucha confianza en ti mismo, siempre debes recordar que nadie es perfecto. Y las sorpresas ocurrirán. Por eso, además del amor propio, conviene que desarrolles también un poco de autocompasión. Si en algún momento tropiezas, no permitas que todo se descontrole. En su lugar, abrázate a ti mismo y retoma justo desde donde lo dejaste. Porque ni el estrés ni la culpa te ayudarán a avanzar.
5. No pierdas de vista la meta
Aunque tener un plan es imprescindible, no descuides el valor de la motivación. Por ello, recuérdate una y otra vez por qué es tan importante para ti alcanzar ese objetivo.

