Hildegard von Bingen (nacida en 1098) fue una benedictina, abadesa, compositora, poetisa y una destacada erudita universal. Entre 1150 y 1160 redactó dos obras dedicadas a la naturaleza y la medicina, donde exploró, entre otros temas, las propiedades y efectos de hierbas, piedras preciosas y metales.
Los fundamentos de la medicina de Hildegarda
El mérito de Hildegarda radica, entre otros aspectos, en haber integrado el conocimiento de plantas y enfermedades de la tradición grecolatina con el saber de la medicina popular.
Sin embargo, desarrolló principalmente sus propias ideas acerca del origen de las enfermedades. La noción de unidad e integridad es clave en los escritos terapéuticos de Hildegarda. Para ella, la enfermedad representa un déficit o un desequilibrio, mientras que la salud es el equilibrio del alma. De este modo, Hildegarda abrió el camino hacia una medicina integral.Entre los pilares de la enseñanza nutricional y natural de la santa Hildegarda de Bingen y la medicina hildegardiana actual destacan especialmente la fitoterapia y las reglas de alimentación. El tratamiento de las dolencias según Hildegarda se basa en pautas para una alimentación moderada y equilibrada, resaltando de manera particular el uso de hierbas y especias. El jengibre, el tomillo serpol, el galanga, el hisopo, el bertram y muchas otras especias ocupan un lugar destacado en las recetas de Hildegarda de Bingen. En su obra "Physica" dejó registradas casi 2000 recetas.
Caldo de pata de ternera según Hildegarda
Al igual que en la Medicina Tradicional China, el caldo de huesos también tiene un papel fundamental en Hildegarda. Se le atribuyen efectos positivos sobre los riñones, la digestión, los huesos, así como en la formación de glóbulos rojos y blancos. Principalmente, el caldo de huesos elaborado con huesos y patas de ternera es mencionado por Hildegard como un remedio para la artrosis y los problemas de los discos intervertebrales. El colágeno y los aminoácidos glicina, prolina, lisina, arginina y glutamina presentes en el caldo de huesos pueden tener efectos antiinflamatorios y son esenciales para el metabolismo del cartílago y los huesos.
Por ello, hemos creado la receta de nuestra JARMINO caldo de huesos de ternera siguiendo de forma específica las directrices de la santa Hildegarda de Bingen. Para ello, cocemos a fuego lento huesos de ternero —especialmente aquellos ricos en colágeno, como los huesos del pie, tobillos, rótula y muslo— durante un total de 20 horas. Al final, añadimos las hierbas de Hildegard: betram, hisopo y tomillo, lo que le aporta a nuestro caldo concentrado de huesos de ternero un valor especial para la salud:
- Betram: Esta planta se parece mucho a la manzanilla y es originaria de la región mediterránea. Según la enseñanza de Hildegard von Bingen, el polvo de su raíz es un fortalecedor tanto para sanos como para enfermos. Se cree que el betram favorece la digestión, tiene un efecto purificador y ayuda en problemas pulmonares, cardíacos y estomacales.
- Hisopo: El hisopo es una planta silvestre, también conocida como hierba de las abejas o planta de hierro. El hisopo contiene numerosos principios activos que resultan especialmente beneficiosos para problemas estomacales, intestinales, hepáticos y circulatorios. Hoy en día, esta planta se emplea tanto en la medicina natural como en la homeopatía. Los principios activos del hisopo poseen propiedades antibacterianas, parcialmente antivirales y antioxidantes. Por esta razón, el hisopo está ganando cada vez más uso en la industria cosmética.
- Tomillo de montaña: Para mantener una piel sana y bella, Hildegarda recomienda la ingesta regular de tomillo de montaña. En fitoterapia, este se utiliza para tratar erupciones cutáneas, acné, neurodermitis y también para purificar la sangre. El tomillo rastrero, conocido también como el hermano salvaje del tomillo, es originario de Europa Central.
Siguiendo la enseñanza nutricional de Hildegarda de Bingen, elaboramos nuestro caldo concentrado de huesos de ternera cuidadosamente, sin puerros, col, levadura ni azúcar, y empleamos únicamente hierbas nutritivas seleccionadas y procesadas con esmero.
Caldo Hildegard JARMINO:
Ingredientes: Agua GRANDER, huesos de ternera*, cebollas*, apio*, concentrado de tomate*, pimienta*, sal gema*, bertram*, tomillo rastrero*, hisopo*, laurel* * procedentes de agricultura ecológica certificada
Alto contenido en colágeno y aminoácidos esenciales:
- 3,5 g de colágeno por vaso
- Glicina (2,3 g/100 ml)
- Prolina (1,2 g/100 ml)
- Lisina (0,5 g/100 ml)
- Arginina (0,8 g/100 ml)
- Glutamina (1,4 g/100 ml)
