La flora intestinal, también conocida como microbiota o microbioma, se refiere al conjunto de microorganismos (como bacterias, virus, champiñones y otros microbios) que habitan en el intestino humano. Estos seres microscópicos juegan un papel fundamental en nuestra salud y afectan a numerosos procesos fisiológicos.
El microbioma influye notablemente en diversas funciones corporales, incluyendo el metabolismo, la respuesta inmunitaria y el bienestar general. Esto también ha sido reconocido en el ámbito deportivo, donde algunos atletas buscan optimizar su microbioma para mejorar su rendimiento, recuperarse más rápido o adaptarse mejor a las exigencias físicas del deporte.
Se sospecha que un microbioma saludable podría contribuir a aumentar la resistencia, mejorar la producción de energía y reducir la inflamación corporal, factores todos que afectan el rendimiento deportivo.
Las tres pilares principales de la suplementación intestinal son:
- Probióticos: alimentos, que aportan directamente las bacterias intestinales “buenas”. Por ejemplo: productos fermentados, como chucrut, kimchi, kombucha, vinagre de manzana o el JARMINO Multi Impuls.
- Prebióticos: alimentos que sirven de alimento para las bacterias intestinales “buenas”. Verduras ricas en fibra, especialmente en inulina, como alcachofas, achicoria, ajo, puerro, diente de león, chirivía y tupinambo (Schwarzwurzel).
- Colágeno: proteína que protege la mucosa del tracto gastrointestinal. Caldo de huesos de ganadería extensiva, colágeno de ganadería extensiva. Recomendamos el Concentrado de caldo de huesos JARMINO o el JARMINO Colágeno Bio.
